Adiós Windows: el estado alemán que se independiza de Microsoft y apuesta por el software libre
El estado alemán de Schleswig-Holstein ha completado la primera fase de su ambicioso plan de migración al software libre, abandonando Microsoft Outlook, Exchange y Office para adoptar soluciones abiertas como Open Xchange, Mozilla Thunderbird y LibreOffice.
El objetivo: alcanzar soberanía digital total y reducir su dependencia de las grandes corporaciones tecnológicas.
Schleswig-Holstein marca un hito en la soberanía digital europea
Alemania ha dado un paso decisivo hacia la independencia tecnológica.
El estado de Schleswig-Holstein, ubicado al norte del país, ha completado la primera etapa de su transición al software libre, logrando reemplazar los principales servicios de Microsoft por alternativas abiertas.
La administración pública ha abandonado Outlook, Exchange y Office, y migrado completamente su sistema de correo electrónico a Open Xchange y Mozilla Thunderbird, consolidando así un modelo tecnológico basado en la transparencia y el control local.
Una migración masiva sin precedentes
La Cancillería del Estado confirmó que la migración se completó con éxito el 2 de octubre, afectando a más de 40.000 buzones de correo y más de 100 millones de mensajes y entradas de calendario.
Unos 30.000 empleados públicos, incluidos miembros del poder judicial y de la policía, participaron en la transición, que se realizó sin interrupciones operativas.
“Queremos independizarnos de las grandes empresas tecnológicas y garantizar la soberanía digital”,
declaró Dirk Schrödter, ministro de Digitalización del estado.
“Ahora podemos decir con orgullo: misión cumplida”.
Un proyecto planificado con visión a largo plazo
Este cambio no es improvisado.
Desde hace varios años, Schleswig-Holstein trabaja bajo su Estrategia de Innovación Abierta y Código Abierto, cuyo objetivo es reemplazar toda su infraestructura tecnológica por soluciones libres, auditables y sostenibles.
En 2024, el gobierno regional ya había sustituido Microsoft Office por LibreOffice como suite de oficina predeterminada, iniciando así la retirada gradual de las licencias de Microsoft en las instituciones públicas.
El plan fue diseñado por etapas, garantizando compatibilidad, seguridad y continuidad operativa.
El gobierno colaboró con proveedores de software libre y comunidades de desarrollo, además de capacitar a miles de empleados para adaptarse a las nuevas herramientas.
“Difícilmente hay un proyecto comparable en el mundo”, señaló Schrödter.
“Nuestra experiencia servirá para guiar a otros gobiernos que deseen seguir este camino”.
Lo que viene: SharePoint, LibreOffice y Linux
La migración del correo electrónico es solo el primer paso.
Las siguientes fases incluyen:
- Reemplazar SharePoint por Nextcloud, una plataforma de colaboración de código abierto.
- Completar la adopción de LibreOffice en todas las dependencias públicas.
- Abandonar Windows en favor de una distribución Linux para todos los equipos gubernamentales.
Con estas acciones, Schleswig-Holstein busca alcanzar una independencia tecnológica total, fortaleciendo su seguridad digital y reduciendo los costos de licencias propietarias.
Un modelo de independencia tecnológica para Europa
El éxito de Schleswig-Holstein convierte a este estado en un referente europeo de soberanía digital.
En un contexto donde la protección de datos y la autonomía tecnológica son prioridades globales, su experiencia ofrece un modelo replicable para otros países y regiones.
La decisión refleja una tendencia creciente en Europa: apostar por el software libre no solo como una cuestión económica, sino también como un acto político de independencia tecnológica.
Alemania abre el camino hacia la libertad digital
Con este paso, Alemania demuestra que la soberanía digital es posible.
Schleswig-Holstein se convierte en el primer gobierno regional en romper con el ecosistema de Microsoft y construir su propia infraestructura basada en software abierto y colaborativo.
La transformación apenas comienza, pero su mensaje es claro y contundente:
Europa puede y debe controlar su tecnología.
Schleswig-Holstein ya lo ha demostrado
Fuente: www.somoslibres.org
