Triunfo y desastre sobre dos migraciones a openoffice.org

Dónde software libre, no es gratis

Este artículo trata sobre la paradójica historia de dos ciudades Alemanas, Freiburg y Munich, que intentaron migrar a “software libre” con resultados diametralmente opuestos.

La ciudad de Freiburg comenzó su migración a “OpenOffice.org”, pensando en que este sistema “le ahorraría costos en licencias” (con 2000 usuarios, serían unos 150 mil ó más dólares al año); al final, el principio por el que mucha gente lo adopta (-al software libre-) es precisamente ese, “es gratis y me ahorro las licencias”.

OfficeWord vs openoffice writer5 años y 600 mil dólares después, con toda una plataforma inestable y muchos usuarios infelices, la Alcaldía de Freiburg llamó a un consultor Microsoft acerca de las “posibilidades para arreglar el problema”, ¿la solución?, ¡Fácil!, echar para atrás todo, volver a Microsoft Office con una renovación en licencias que costó el primer año sólo 500 mil US$.

El problema derivó del primer enfoque, “ahorro de costos”, por aquello de la “interoperabilidad” y “el derecho a escoger”, mucha gente “por comodidad” se quedó en Microsoft Office, hubo que pagar migraciones de plantillas y macros a OpenOffice, la gente que usaba OpenOffice debía guardar sus archivos como “.doc” puesto que Microsoft Office “no lee” archivos de OpenOffice.org (¡y luego hablan de interoperabilidad los muy cínicos!) y un flujo mixto de documentos “Office-OpenOffice” maximizó las incompatibilidades y los errores, ¿de quien era la culpa?, ¡Por supuesto!, OpenOffice era el culpable de no poder “interoperar” correctamente con Microsoft Office; ¡caso cerrado!.

Del otro lado de la moneda tenemos a Munich, en ella la migración fue “completa” y no fue opcional, a la gente se les “retiraron” sus Microsoft Windows de sus equipos y se les instaló una combinación de LiMux (una distribución GNU/Linux desarrollada directamente por la propia Junta de Munich) y OpenOffice, hoy, la Junta de Munich informa que su migración a software libre les ha ahorrado 13 millones de euros, que tienen 15 mil usuarios completamente felices usando una distribución GNU/Linux y tienen una distribución GNU/Linux certificada con la norma ISO 9241.

La pregunta es ¿cómo lo hicieron?.

El enfoque de la ciudad de Munich fue totalmente distinto, ellos jamás pensaron en “el ahorro de costos”, sino en la primera y verdadera premisa del software libre, la libertad, Munich dedicó un gran esfuerzo e inversión en generar “comunidad”, muchos de sus IT-Administrators y SysAdmins eran miembros de la comunidad (o debían serlo), colocaron personas en lugares *clave* para la corrección de fallas, desarrollo de nuevas características o la construcción de comunidades (que se convertirían, en el largo plazo, en soporte y mantenedores de la misma); tal como Wollmux (el sistema de gestión de plantillas, conversor de templates y auto-texto sobre plantillas) fue un desarrollo netamente financiado por la Junta de Munich, incluso, la Junta donó dinero y apoyó la conversión de OpenOffice a LibreOffice cuando este fuera abandonado por Oracle.

¿Por qué no se podía pensar en *interoperabilidad*?, cada vez que alguien escuche esa palabra, téngalo por seguro que para alguien significa “no importa lo que vayan a montar, mi software por favor no me lo toquen”, en la primera evaluación (que llevó al desarrollo de Wollmux) la ciudad encontró que había nada más y nada menos que 13700 plantillas de documentos y hojas de cálculo con macros “casi una por cada empleado de la Alcaldía” (es como la historia de los 360 software de gestión internos dentro de Banco de Venezuela, para usar uno diario), por ende la migración no es solamente un “abaratamiento” de costos, es la oportunidad para salvar de un ecosistema heterogéneo a una plataforma de IT y casarla con estándares abiertos, que todos conocen y con los que realmente todos interactuan (o casi todos, no fue sino hasta el reciente MS Office 2013 que incorporaron soporte a ODF 1.2, el estándar de LibreOffice).

Y es extraño para muchos, si la premisa principal de migrar a software libre es porque “me ahorrará costos”, que la Junta de Munich haya invertido tanto parecerá ilógico (la Junta de Munich ha pagado, sólo a *freelancers comunitarios* 4 millones de euros para desarrollos particulares sobre Debian, Ubuntu y LibreOffice), incluso HP llegó a pagar un “estudio” donde aseguraba que la Junta de Munich mentía sobre sus cifras de ahorro, que *no estaban contando* los salarios de los cientos de empleados de IT requeridos para mantener el software libre (y la comunidad) y las constantes “actualizaciones” que le hacían a LiMux (que al ser “gratuito”, podías sacar versiones cada vez que la distribución Madre, Ubuntu, sacara nuevas versiones); sin embargo la Junta de Munich se defendió de ese artículo diciendo:

“Contrario a lo que HP clama, el uso de software libre si baja el costo del hardware -ya que exigimos la venta del mismo sin software pre-instalado-, además la empresa (HP) no pudo distinguir (en su informe) la diferencia entre una migración de software y el mantenimiento regular que se le hace al mismo”

Y las cifras que exponen en sus estudios son por demás alentadoras:

Gastos en Licencias, software base e inversión inicial (para 15 mil equipos):

Windows y MS Office:                   11.594.200 Euros

Windows con OpenOffice:              7.394.200 Euros

LiMux:                                                    273.132 Euros

Gastos relativos al mantenimiento de la plataforma (entrenamiento, soporte, actualizaciones, antivirus, Personal, etc):

Windows y MS Office (más servicios) para Munich:     34.143.880 Euros

Windows (con LibreOffice y herramientas libres):          29.943.880 Euros

LiMux:                                                                                     22.822.812 Euros

No por nada, la primera acción de la Municipalidad de Munich *antes* de migrar a Software Libre “no fue” ¡vamos a sacar la calculadora, a ver si las cuentas dan! (como típico gerente de institución pública), fue sacar dinero (12.8 millones de euros) para financiar la migración y emitir una DECLARACION DE INDEPENDENCIA a favor del software libre.

Por algo Florian Schiefel (líder comunitario del proyecto LiMux) expuso:

“Contrariamente a lo que podría creerse, la reducción de costos no fue la razón primordial del proyecto, la motivación fue la Independencia, durante todo el período del proyecto no esperabamos ahorrar dinero siquiera, pero queríamos ser capaces de decidir *por nosotros mismos* cómo queríamos gastar nuestro presupuesto de IT a largo plazo”

Incluso llegaron a sacar una lotería, para ayudar al financiamiento del proyecto …

No es cosa de técnica

Una migración no es un proceso técnico, no se puede tomar, quitar un software y poner otro, o decir con una ley “esto es así, porque yo digo”, es un proyecto de cambio, de abrir mentes, de hacer que las personas entiendan y esten a gusto y agradadas con el cambio (y esto es socialización, no politiquería); Oracle se puede migrar a postgreSQL, no porque la licencia de uno le cueste al Estado 100 mil US$ y la otra tenga costo cero, se puede migrar porque los cien mil los invertirás en fomentar el cambio, el ecosistema de soporte (en Munich el 80% del soporte viene de empresas medianas y pequeñas cooperativas y freelancers creados alrededor del propio proyecto), en pagar “todas esas mejoras que sueñas” y en demostrar que esos 100.000 US$ sirven *para algo más* que comprarle otro Yate a Larry Ellison (dueño de Oracle); podría describir todas las formas técnicas de clusterización y hardware en las que invertiría esos 100 mil US$ para que postgreSQL revolcara por el suelo a Oracle, pero no es la idea ni el fin, el cambio principal viene del hecho de estar libres de patentes, brechas (muchas de ellas, oscuras) en los sistemas, libres de impuestos y “royalties” y tener la libertad de decidir “qué vas a hacer con tu presupuesto”, y en el lado más general, asumir que la LIBERTAD es un VALOR y no UN COSTO.

Fuente: www.phenobarbital.wordpress.com